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Cuando se trata de salud, no hay segundas oportunidades

En el día a día, sin que te des cuenta, tu mascota puede infestarse con parásitos internos y externos simplemente por hacer cosas normales, por ejemplo:

Lamidas

Si se lame las patas después de salir, es suficiente para que ingiera un huevo de un parásito intestinal

Interiores

¿Tu mascota no sale? No importa, los parásitos pueden subirse y esconderse en tu ropa o zapatos para infestar tu casa

Exteriores

Un paseo al parque puede ser suficiente para que una pulga o garrapata se le suba.

Insectos

Incluso dentro del hogar hay peligro; los mosquitos pueden entrar por la ventana y transmitir enfermedades graves.

Te ayúdamos a elegir el antiparasitario
que tu mascota necesita

Perro
Gato

Mosquitos

La lluvia es un factor clave para la proliferación de mosquitos, ya que proporciona el agua estancada necesaria para que las hembras pongan sus huevos y las larvas se desarrollen.

Sabías que...

Su picadura genera comezón, inflamación y reacciones alérgicas.

La orejas, nariz, párpados, abdomen o ingles son el blanco perfecto para ellos.

Son portadores del "gusano del corazón", el cual puede vivir por años en el corazón de tu mascota sin que te des cuenta.

Provocan enfermedades como la “Leishmaniosis”, la cual genera lesiones oculares, cutáneas, renales y articulares.

El ácaro de oído puede trasmitirse mediante mantas, camas, rascadores o cepillos contaminados por otro gato.

Ácaro de oído

Son parásitos microscópicos que se alojan en las orejas de los gatos, por lo que puede ser difícil notarlos a simple vista.

Sabías que...

Son más comunes en los gatos, aunque también pueden afectar a los perros y rara vez a los humanos.

Los signos se pueden confundir con alergias o infecciones.

En casos crónicos pueden causar infecciones de oído, dificultades auditivas y problemas de equilibrio

Se transmiten por contacto directo con otros animales

Los gatitos pueden contraerlos de sus madres durante la lactancia.

Los signos de este parásito pueden presentarse como: rascado constante, secreciones, enrojecimiento del oído interno, entre otros.